El Valle de Urubamba, popularmente conocido como el Valle Sagrado de los Incas, se extiende entre Cusco y Machu Picchu, conectando a ambos. El hotel tiene una ubicación ideal para explorar los atractivos y la rica historia de la región, de fundamental importancia para la cultura Inca. Los incomparables vestigios Inca se encuentran en todas direcciones, de muy fácil acceso desde el hotel.
El fértil valle – delimitado por el Río Urubamba y las majestuosas montañas andinas, encantadoras comunidades y espectaculares ejemplos de arquitectura Inca – es un hermoso lugar que atrae a los viajeros interesados en aire libre y puro, y en disfrutar de su espléndido clima y baja altura (2,700 m), 700 metros más abajo que la ciudad de Cusco.
La ubicación del hotel es extraordinaria. A solo 15 minutos en auto se encuentra Ollantaytambo, con su preciosa ciudad Inca, sus vestigios de altura y su vistoso mercado. A media hora está el pueblo de Maras, donde los viajeros pueden visitar las antiguas y hermosas Salineras o minas de sal, y los misteriosos anillos concéntricos de Moray. El famoso mercado de artesanos y la fortaleza Inca de Pisac están a solo 45 minutos en auto.
El Valle Sagrado fue la despensa de los Incas y sigue siendo un centro importante de producción agrícola de frutos andinos como maíz blanco, papas y otros vegetales en campos verdes que se extienden en andenes o terrazas en las pendientes de los cerros. Estos insumos nativos se ofrecen en el menú del restaurante gourmet. Y aunque es un lugar ideal para descansar, el Valle Sagrado también atrae a los viajeros interesados en actividades al aire libre, como bicicleta de montaña, caminatas y canotaje.